José Blanco: La gangrena
Los imperios nunca se rinden: se pudren; no hay imperio sin final.
Tenemos la rara oportunidad de ver al imperio gringo volverse escoria cuando aún conserva un enorme poder militar.
Pero ese poder no le vale.
La gangrena avanza y va carcomiendo el cuerpo que la padece.
Los signos de la gangrena son Trump, Marco Rubio, Pete Hegseth, JD Vance, Kristi Noem, Rusell Vought, Elon Musk, Peter Thiel, Larry Page, Mark Zuckerberg, Bill Gates y sus numerosos congéneres.
Los imperios muestran su descomposición en la corrupción de sus élites dirigentes, en el desgaste inevitable de las ideas con las que un día produjeron consensos en su rededor, en las crisis y brutalidades que su economía causa en las sociedades dominadas, y en un destino ineluctable: el que mucho abarca, poco aprieta…, los imperios anhelan con vehemencia abarcar, siempre abarcar más y más, territorios, sociedades, riquezas.